domingo, 26 de abril de 2009

Todos nos morimos

Llegue a un punto de mi vida (aunque soy muy joven) en que me doy cuenta de que inevitablemente voy a morir. Sin embargo el destino me regala el hecho de no saber el cómo ni el cuándo. Para que de esta forma no caiga en la demencia, ni cometa locuras que sólo llevarían a mi muerte. No sé qué es lo que viene después de ésto. Si lo supiera sería quien le revelara al mundo su más grán misterio. Objetivamente, afrontemoslo: te mueres y todo se acaba. Mi vida se acaba, una porción de la vida de los demás se acaba, y todo lo que fui y mi escencia va a parar a quién sabe donde. ésto personalmente me causa desesperación, no quiero creer esa blasfemia, yo no puedo acabar... qué fue de mi teoría de la infancia? yo creía ser el centro del mundo, y todo lo que existía era una burda creación de mi mente. Por lo tanto yo no puedo morir jóven, ya que sería absurdo que Dios creara al mundo (mi mundo) para destruirlo tan pronto. En base a esto, todos morirían cuando yo lo hiciera. Sinceramente esta es una simple teoría que básicamente no contemplaba los sentimientos y/o voluntad de las demás personas. Debo aclarar que mi vida era muy feliz cuando creía firmemente en ésta teoría. Buscando una respuesta a ésta grán pregunta me encuentro con algo característico de la humanidad: las religiones. No se si son ciertas, ni se cual es la correcta. Personalmente me parece que que no deberían decir que quien no pertenece a cierta iglesia se ira al infierno, es estupido, y si fuera asi, tecnicamente todos iriamos al infierno. Comienzo a comprender por qué los seres humanos se refugian en determinada religión... éstas apaciguan la incertidumbre, la desesperación que se produce cuando alguien que amamos muere, y cuando nos llega la hora de partir. No sé si nos transformaremos en energía o regresaremos como el regimiento de almas de Jesús o simplemente nos extinguiremos. Sólo espero lograr hacer algo en éste mundo para que cuando me llegue la hora de partir sea un poco mejore de lo que era cuando llegue.

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